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Faurie: «Negociamos de rodillas y aceptamos lo que hay»

El excanciller cuestionó la oportunidad del viaje a Moscú y la declaración contra Estados Unidos en medio del conflicto por Ucrania. Y advirtió que China -desde los acuerdos con Cristina- solo concreta «lo que le interesa».

 

Crédito: Presidencia de la Nación

 

Por Ignacio Hintermeister

«La visita a Moscú en un momento tan marcado del conflicto por Ucrania hace quedar a la Argentina en un plano delicado, sin que el país tenga ningún aporte que hacer a esa situación. Se marca una posición argentina muy contradictoria, porque la visita a Putin fue utilizada para marcar que la Argentina tiene que depender menos de los Estados Unidos y del Fondo, o que podemos ser como l a puerta de acceso de Rusia a América Latina».

 

Jorge Faurie habló con El Litoral sin eufemismos, sobre los alcances de la visita de Alberto Fernández a China, Rusia y Barbados. Para el diplomático -ex Canciller de la administración de Mauricio Macri- no se sabe qué quiso el gobierno en Moscú. Pero además advirtió que Beijing sólo llegará con lo que le interesa, como la cuestionada base que el gigante oriental tiene en Neuquén.

 

– Es inusual hacer referencia a terceros países en visitas oficiales.

 

– Sin dudas porque el que es visitado, se pregunta cuándo le va a tocar a él. Lo relevante es que es contradictorio porque menos de diez días antes de eso fue la visita de Santiago Cafiero a Washington, donde se había pedido apoyo explícito de la administración Biden vía su director ante el FMI para que se consigan condiciones más favorables en las tratativas por la deuda, más allá de las gestiones demoradas de Martín Guzmán con la directora del Fondo. Es desconcertante qué se quiso obtener en Moscú.

 

– ¿Sirve que Juan Manzur se saque fotos con el representante de Washington mientras el presidente desde el Kremlin cuestiona abiertamente a la Casa Blanca?

 

– Sobre los dichos en Moscú, aún cuando el presidente no había regresado, el jefe de Gabinete estuvo reunido con el embajador Marc Stanley. Es obvio que el embajador va a preguntar «¿de qué están ustedes hablando?». Se supone que Manzur dijo «…bueno, estuvo fuera de contexto…» no sé. Realmente desorienta la confusión, la falta de profesionalidad, el hecho de no tener en cuenta que hay cosas que en relaciones internacionales, como en la vida, no valen. Uno no habla mal de sus amigos cuando se encuentra con otros.

 

– ¿Qué observa de la visita a China?

 

– Tiene un elemento relevante: es un protagonista fuerte que discute la supremacía mundial, que los chinos se han planteado para 2050. Hay una lectura geopolítica sobre la gira a Rusia y China, que tuvieron un diálogo relevante durante la presencia de Putin en la inauguración de los Juegos de Invierno, con acuerdos de inversiones y visión estratégica; nosotros aparecemos en la película como esos extras de cine mudo, donde no tenemos nada que decir. No se entiende.

 

– Se firmaron entendimientos millonarios.

 

-En números es extremadamente significativo según lo cita la prensa, porque no se sabe cuál es el contenido de 23 mil millones de dólares. Unos 8 mil son para una central nuclear y el resto para proyectos que todavía están por definirse. De los muchos proyectos que se acordaron con Néstor Kirchner vivo, nunca se supo qué se concretó; de los hechos con Cristina lo que sí se concretó es lo que se acordó con Cristina: los acuerdos de litio, los acuerdos para la construcción del observatorio en San Juan y los del observatorio del espacio en Neuquén. Eso sí se concretó. Pero las cosas más significativas para la Argentina con el reequipamiento del Ferrocarril Central Norte Argentino, no tuvo avances. En los acuerdos con China lo que se lleva adelante de manera sistemática es lo que tiene interés Chino.

 

– ¿Es el caso de la central nuclear?

 

– Seríamos el primer país que tendría un mega reactor de 1.2 gigawatts, hecho con una tecnología que se usa en China y que validaríamos de alguna manera nosotros como consumidor externo. Somos un país con una trayectoria nuclear importante desde el gobierno de Perón hasta la fecha. Cuando tuvimos los primeros reactores en Atucha y Embalse, China todavía estaba peleándose por dar de comer y entre los sucesores o herederos de Mao Tse Tung, en un estado de revolución permanente, de caos y desorden. Y nosotros éramos un país con trayectoria nuclear; ¿qué estamos haciendo…? Además de reconocer que somos un país que como no tiene plata por el déficit de décadas, negociamos de rodillas, aceptamos lo que hay. Es una mala opción.

 

– El gobierno dice que esta ambivalencia contradictoria es «multilateralismo». Le he escuchado explicar que no lo es…

 

-La verdad que el multilateralismo es otra cosa. Es un acuerdo que reúne a varias partes, que convoca a varias naciones en un organismo. Acá describen el multilateralismo como tratar de hablar con todos, como lo han hecho otros gobiernos, como lo hizo Macri. Es bueno que Argentina pueda hablar con todos los interlocutores relevantes; necesitamos el apoyo de todos. Básicamente somos un país que necesita mercados, accesos, conseguir tecnología y dramáticamente conseguir financiamiento. Pero esto no nos hace multilaterales. Pero tendríamos que saber qué queremos y qué sirve a los argentinos; el diálogo con Rusia, que es una autocracia que no respeta libertades individuales, de opinión o de prensa… ¿de qué le sirve al país? Bueno, nos pueden llegar a prestar Derechos Especiales de Giro del FMI. ¿Para eso necesitamos hacer un viaje presidencial que de algún modo condona un escenario de conflicto como el que tiene Rusia con Ucrania, la Otan y Estados Unidos? ¿Todo sin que nosotros tengamos nada a ganar? Tampoco sería bueno que le hubiéramos dado el apoyo a Estados Unidos en ese tema. ¿Pero entonces qué queremos los Argentinos? Por los DEGS hubiera bastado un llamado telefónico.

 

– Pero eso no se consiguió, de hecho.

 

-Hasta el momento parece que no. Están hablando de inversiones rusas acá… Rusia ha estado en el mundo como imperio zarista, como régimen comunista, como Unión Soviética. En el tema comercial nuestra declaración motivó que Brasil recordara que el principal socio comercial que tiene Rusia en América Latina son ellos, que tiene un intercambio 4 o 5 veces más rico con Rusia que nosotros. Es todo un ejercicio de poca prudencia, de falta de sensatez, objetivos no racionales que confunden lo que estamos tratando de hacer en cada caso.

 


Foto: Guillermo Di Salvatore

 

«Cuasi acefalía» en la Cancillería
– ¿Está bien que el Congreso defina los temas de deuda y la cuestión geopolítica, que puede ser más decisiva que la magnitud de la deuda, sea una cuestión a sola firma de un presidente de turno?

 

– Creo que es malo que para la toma de decisiones del Poder Ejecutivo no se tengan en cuenta valoraciones sobre la situación internacional y sobre el papel que juega la Argentina en nuestra región y el mundo. La dirigencia política prescinde mucho en cualquier análisis que haga del elemento externo; esto tiene que ver con nuestra formación histórica, por estar en el extremo sur de un mapa que históricamente se ha movido a nivel global en un sentido Este-Oeste y en el hemisferio Norte. La relativa prescindencia de la geografía global desde un país con recursos, con capital humano razonable, nos permitió por muchos años vivir bastante a espaldas de lo que acontecía en el mundo. Pero en el presente siglo, sobre todo en la última década con la aceleración tecnológica, los medios de comunicación disponibles, ha cambiado ese escenario. Pero la clase política no lo sigue teniendo como elemento relevante a considerar. Eso hace que tomemos muchas veces decisiones a espaldas de los datos de la realidad.

 

-La Cancillería tiene una tradición de prestigio en la formación profesional de la diplomacia en la Argentina. Pero pareciera que las voces especializadas no son escuchadas por el universo político.

 

-La verdad es que en este momento la Cancillería tiene una situación cuasi de acefalía. El actual Canciller Cafiero es un hombre que está funcionando más como el apoyo ejecutor o el orientador administrativo del Presidente de la Nación entre los ministros que son afines a la línea que llaman Albertista, y no tanto ocupado de la Cancillería. Pero de todos modos tanto con Felipe Solá como con él, ha habido una ocupación de la estructura de la Cancillería hasta los niveles de director, que son habitualmente la cuarta y quinta escala dentro de la jerarquía, por gente que vino nombrada políticamente por este mandato, y la mayor parte de ellos sin ninguna preparación, muchos sin formación .

 

– ¿Por ejemplo?

 

-Desde la Cancillería se maneja el Comercio Exterior. Sin embargo desde el área de Economía y de estudios vinculados a la promoción del comercio exterior y las inversiones… todo eso está ocupado por gente que vino de afuera a partir del 10 de diciembre de 2019. Y muchos de ellos sin formación otra que la pertenencia político partidaria. Entonces es muy difícil atribuirle a la Cancillería la falta del apropiado consejo, porque no lo toman en cuenta como un valor. Se ejerce el Poder Ejecutivo de una manera absoluta. Y aunque pidieran opinión, no llegaría desde un staff profesional sino de gente que ha ocupado funciones por razones políticas.

 

BARBADOS SÍ, BRASIL NO

«Barbados ha sido miembro del Commonwealth, ha tenido una actitud pro británica, muy recientemente han separado la cuestión del jefe de Estado de la Corona pero no han sido favorables a nuestros reclamos sobre Malvinas», repasó Faurie sobre el paso de Fernández por ese país.
Más allá de eventuales requerimientos de escala técnica, se preguntó «qué necesidad de hacerlo de esta manera. Se vincula el hecho a que Barbados es miembro del organismo que estamos presidiendo, la Conferencia Económica Latinoamericana y del Caribe. Pero… sinceramente es inexplicable».
«Volviendo al principio de la conversación -prosiguió el diplomático- sobre la oportunidad de todo esto, hay que tener en claro que la Argentina tiene en estos momentos otro tipo de problemas».
Detalló que esas cuestiones «tienen que ver con pobreza, inflación, seguridad, problemas derivados de la pandemia. Todos preocupan muchísimo a los argentinos; la verdad es que querrían ver al presidente acá y no en Barbados o Rusia.
«Si hacíamos un viaje a China, ¿por qué no paramos en el norte de Brasil… con Brasil no se habla porque ideológicamente no se lo tolera a Bolsonaro. Pero nadie está en la escena internacional para tratar de tolerar o no tolerar, sino para tratar de encontrar elementos favorables a nuestro país».

Noticia de: El Litoral (www.ellitoral.com) [Link:https://www.ellitoral.com/index.php/id_um/340259-faurie-negociamos-de-rodillas-y-aceptamos-lo-que-hay-tras-la-gira-de-alberto-fernandez-politica-tras-la-gira-de-fernandez.html]

 

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