El ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social de La Rioja, Alfredo Menem, manifestó su inquietud por la eliminación de programas sociales, lo que podría afectar a entre 10 mil y 12 mil personas en la provincia. Esta decisión del Gobierno Nacional implica una pérdida de 850 millones de pesos en la economía local, impactando gravemente el consumo interno y el comercio.
Menem subrayó que el 75% de los beneficiarios de estos programas son personas de entre 50 y 65 años, quienes enfrentan dificultades para reintegrarse al mercado laboral. La situación incrementa la vulnerabilidad de las familias que dependían de estos ingresos, generando un escenario preocupante tanto social como económicamente.
El ministro también criticó la falta de comunicación con el Gobierno Nacional, indicando que la provincia ha sido excluida de las unidades de gestión, lo que ha dificultado el acceso a información crucial. Además, destacó la importancia de los 400 trabajadores que operan en estos programas, quienes son fundamentales en el apoyo social, especialmente en merenderos y espacios de primera infancia.