Un descubrimiento notable en el Parque Nacional Talampaya de La Rioja ha revelado un coprolito, o excremento fosilizado, que podría cambiar la comprensión del origen de las mariposas y polillas. Este hallazgo, publicado en el Journal of South American Earth Sciences, sugiere que las escamas aladas encontradas en el fósil son la evidencia más antigua de lepidópteros, con una antigüedad de 236 millones de años.
Desde 2011, un equipo del Centro Regional de Investigaciones Científicas de La Rioja (CRILAR) ha estado excavando en el área, donde se han encontrado coprolitos con materia orgánica fosilizada. Este estudio ha permitido identificar escamas de aproximadamente 200 micrómetros, que se confirmaron como fragmentos de alas de lepidópteros. Este hallazgo adelanta en decenas de millones de años la aparición conocida de estos insectos, sugiriendo que existieron antes de la aparición de las flores.
Los especialistas destacan que los coprolitos son únicos, ya que preservan detalles que raramente se encuentran en otros fósiles, proporcionando una visión invaluable sobre la biodiversidad del pasado. Este descubrimiento llena un vacío en la cronología de los lepidópteros, ofreciendo pruebas físicas que respaldan teorías genéticas anteriores sobre su origen.