La reciente designación de Gonzalo Bustos en la Secretaría General del Municipio de la Capital riojana ha generado inquietud en el ámbito político. La gestión de Armando Molina parece enfocarse en reestructurar su equipo con miras al año 2027.
El ingreso de jóvenes profesionales, a quienes se les conoce como la «Sub-40» o la «Generación Luzu», sugiere una estrategia deliberada para mejorar la operatividad y abordar problemas de manera más eficiente. Este enfoque responde al reclamo social de renovación, dado que la mayoría de estos nuevos funcionarios son egresados de la Universidad Nacional de La Rioja.
El Intendente también ha expresado su intención de reducir la estructura del gobierno a solo tres secretarías: General, Gobierno y Hacienda. Este cambio es parte de una estrategia más amplia para enfrentar la difícil situación presupuestaria que afecta a diferentes niveles del Estado. Con la premisa de «menos funcionarios, más funciones», se busca una mayor responsabilidad y un control más efectivo sobre el territorio.