El clima de tensión se intensifica en La Rioja, donde se han manifestado diferentes posturas dentro del partido gobernante. Este aumento de la discordia se produce en un contexto de vacaciones y un aparente silencio por parte de algunos referentes políticos.
Mientras tanto, se espera que la interna que ya se juega en la provincia impacte en las futuras decisiones políticas. El panorama se complica a medida que se acercan las elecciones, y las diferencias entre los grupos se hacen más evidentes.
El desafío para los líderes será lograr un equilibrio y mantener la cohesión en un ambiente que promete ser cada vez más conflictivo.