La represión policial en Famatina dejó un saldo de ocho personas heridas, incluyendo al diputado nacional radical Julio Martínez, quien sufrió un impacto de bala de goma en el cuello. Los hechos ocurrieron cuando los vecinos y dirigentes se dirigían hacia el campamento de la minera Midais, ubicado a aproximadamente 2.000 metros de altura en el cordón del Famatina.
La policía, bajo las órdenes del gobierno de Luis Beder Herrera, justificó su actuación afirmando que defendía el estado de derecho y acusó a los manifestantes de provocar disturbios. Esta violencia ha suscitado el repudio de varios diputados nacionales, incluido el candidato presidencial del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, quien responsabilizó al gobernador por la dura represión.
A pesar de que las autoridades municipales habían clausurado el emprendimiento minero, los asambleístas denuncian que el gobierno provincial permite su funcionamiento. Desde hace cinco días, los vecinos mantienen cortada la ruta de acceso a Angulos, desafiando una orden judicial que les prohibía acercarse al campamento. Además, han entregado notas a las autoridades solicitando la retirada de la minera antes del 9 de octubre, fecha límite que habían establecido.