Las provincias de La Rioja, Córdoba, Santiago del Estero, San Luis, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy están bajo alerta amarilla debido a la llegada de tormentas de variada intensidad. Esta vigilancia climática se ha ampliado a otras provincias como Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Las autoridades han implementado un sistema de colores para clasificar la gravedad de los fenómenos meteorológicos esperados.
El nivel amarillo indica que existen posibles fenómenos con capacidad de daño y riesgo de interrupción de actividades cotidianas. En este contexto, se aconseja a la población mantenerse informada a través de canales oficiales. Por otro lado, el nivel naranja advierte sobre fenómenos peligrosos que pueden afectar la vida y bienes, mientras que el nivel rojo señala la posibilidad de emergencias o desastres.
Las condiciones de inestabilidad pueden causar complicaciones en el transporte y servicios básicos. Se recomienda a los ciudadanos mantener sus dispositivos móviles cargados, evitar sacar la basura y permanecer en lugares techados hasta que el alerta sea levantado. La comunidad se enfrenta a la incertidumbre sobre cómo estos fenómenos climáticos afectarán la vida cotidiana, especialmente entre los sectores más vulnerables.