El debate sobre la posible dolarización de Argentina se intensifica, con el mercado estimando una probabilidad de solo 7% de que esto ocurra antes del 30 de junio de 2026. Este consenso refleja una percepción de baja viabilidad en el corto plazo, a pesar de que se requieren múltiples condiciones para su implementación.
El BCRA ha descrito el año 2026 como un período de "re-monetización" y acumulación de reservas, con un plan que contempla compras por hasta US$ 17.000 millones para estabilizar el sistema financiero. Este enfoque busca fortalecer las reservas y normalizar la demanda de pesos, en lugar de realizar un cambio abrupto hacia la dolarización.
En medio de este panorama, la discusión se centra en el esquema actual de bandas cambiarias y tasas de interés, que sigue revelando desafíos en el financiamiento y la disponibilidad de dólares. Algunos analistas sugieren que, si el Gobierno decidiera impulsarlo, una dolarización veloz podría reducir el riesgo de un nuevo salto en el tipo de cambio, siempre y cuando sea percibida como creíble.