El Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas (SOEVA) ha expresado su preocupación por el impacto de la crisis económica nacional en el empleo del sector vitivinícola, justo antes del inicio de la vendimia. Según el secretario general del sindicato, César Taquía, la situación se ha vuelto crítica, afectando a aproximadamente 3.300 familias que dependen de esta actividad en la provincia.
La incertidumbre crece a medida que se acerca la vendimia, ya que aún no se han definido los precios de la gamela, esenciales para la cosecha. Taquía indicó que el año pasado, para esta época, ya se contaba con esos valores, lo que genera inquietud en los trabajadores y productores. Además, la crisis ha llevado a una reducción del empleo, ya que durante la vendimia se emplean alrededor de 600 trabajadores, pero tras la cosecha, este número puede bajar a entre 350 y 380.
En una reunión reciente, el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, recibió a representantes de SOEVA, donde se abordaron las preocupaciones del sector. Taquía enfatizó la necesidad de una colaboración conjunta para enfrentar la crisis y proteger los puestos de trabajo, destacando que la situación económica condiciona tanto a trabajadores como a empresas del sector.