La administración de Donald Trump ha formalizado un nuevo cupo arancelario para la importación de carne, que excluye a Argentina, mientras que Brasil podrá beneficiarse de esta medida. El decreto busca controlar los precios internos de la carne vacuna en Estados Unidos, que han alcanzado niveles récord en los últimos meses.
Este cupo adicional, denominado "Otros países o áreas", permitirá a Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos participar, mientras que Argentina no podrá hacerlo debido a acuerdos previos. A pesar de que en febrero se había acordado un aumento del cupo arancelario argentino de 20.000 a 80.000 toneladas anuales sin aranceles, la nueva decisión no se considera una sanción comercial.
La escasez de carne en Estados Unidos, causada por sequías y restricciones a la importación de ganado, ha llevado al Departamento de Agricultura (USDA) a proyectar una reducción del 4% en la producción nacional para fines de diciembre. Esta situación ha motivado a la Casa Blanca a implementar el nuevo cupo temporal, que comenzará el 1 de septiembre y se extenderá por 90 días, con un total de 300.000 toneladas disponibles en tramos mensuales.