El caso de las cámaras ocultas en departamentos alquilados por estudiantes cerca de la UNLaR ha tomado un nuevo rumbo tras la decisión de la Cámara Tercera de revisar la prisión preventiva del acusado, quien ha recuperado su libertad tras una apelación. El juez consideró que la prisión era “excesiva” para el delito de violación de domicilio y valoró la falta de antecedentes del imputado.
Las tres víctimas, representadas por el abogado Sergio Gómez, manifestaron su respeto por el proceso judicial, aunque la resolución les dejó “un sabor amargo”. La causa investiga la instalación de cámaras con el fin de espiar la intimidad de las mujeres. Desde la querella buscan demostrar la existencia del delito durante el juicio.
La fiscal Nadia Schargrodsky criticó la falta de perspectiva de género en la justicia de La Rioja en este caso, afirmando que no se tuvo en cuenta a las víctimas en la decisión de excarcelación. Aclaró que el acusado sigue vinculado al proceso, y que se están realizando pericias para determinar si compartió los videos grabados.
El descubrimiento de las cámaras ocurrió a principios de diciembre, cuando varias estudiantes denunciaron al propietario de los departamentos, quien solo alquilaba a mujeres. Posteriormente, la Policía provincial realizó un allanamiento en el lugar.