El 2 de marzo se llevará a cabo un paro nacional docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), como parte de un plan que incluye movilizaciones y acampes en todo el país. Esta medida responde a una grave problemática presupuestaria que afecta a la educación pública y pone en riesgo el inicio de clases.
Los sindicatos educativos, entre ellos la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), han advertido sobre la posibilidad de implementar medidas adicionales de protesta. En un comunicado, señalaron que la falta de respuesta del Gobierno a sus demandas podría agravar el conflicto y afectar el normal desarrollo del ciclo lectivo.
Los líderes sindicales, como el secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero, enfatizan la necesidad de una convocatoria urgente a paritarias para evitar un deterioro mayor de la situación. La comunidad educativa permanece en alerta ante un posible inicio conflictivo del ciclo escolar, lo que refleja los desafíos significativos que enfrenta la educación pública en el país.