El gobierno de Javier Milei está trabajando para que Estados Unidos inicie una investigación penal relacionada con la familia Eskenazi y su participación en YPF. Esta acción busca frenar los juicios millonarios que enfrenta Argentina en Nueva York. Funcionarios de la administración actual han sostenido reuniones con representantes del gobierno de Donald Trump para solicitar que el Departamento de Justicia abra un caso sobre la compra de acciones de la petrolera por parte de los Eskenazi.
La atención del gobierno argentino se centra en esclarecer si hubo irregularidades durante la adquisición del 25% de las acciones de YPF, realizada en la era kirchnerista. Una denuncia que demuestre la existencia de un origen fraudulento podría ser crucial para anular las demandas civiles que actualmente pesan sobre el país en tribunales estadounidenses.
Este movimiento se produce tras la reciente revocación de una condena por parte de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que había impuesto a Argentina una obligación de pago de más de 16.000 millones de dólares por la estatización de YPF. Además, la iniciativa cuenta con el respaldo de un memorándum del Departamento de Justicia que apoya la investigación de las supuestas irregularidades en la compra de acciones de la compañía.