Un nuevo paro universitario comenzará el martes 18 y finalizará, por el momento, el sábado 22, convocado por federaciones docentes, principalmente por la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA). Este movimiento busca que el Gobierno Nacional implemente de manera «inmediata» la Ley de Financiamiento Universitario, ya aprobada por el Congreso.
A pesar de que el paro abarcará todas las facultades de la universidad, la adhesión variará según cada cátedra. Las autoridades han confirmado que los edificios permanecerán abiertos durante este período. El reclamo no solo se centra en la aplicación de la ley, sino que también se denuncia la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes, además de exigir la actualización de presupuestos para hospitales y becas.
En asambleas recientes, AGD-UBA ha expresado su rechazo a lo que consideran una «semejante entrega» por parte del Gobierno, señalando que el aumento propuesto es insuficiente. El congreso de la Conadu Histórica ha votado a favor de continuar con el plan de lucha, que incluye un paro nacional esta semana, con la posibilidad de una huelga indefinida si no se cumplen los pagos adeudados.