La situación de una adolescente de 14 años que fue agredida por compañeras en un quincho ha generado preocupación en su entorno. La abogada de la familia, Blanca Vallés, destacó las medidas judiciales implementadas por la jueza Rearte Alarcón, orientadas a proteger a la víctima, quien se encuentra en una situación de vulnerabilidad.
Vallés confirmó que las cinco denunciadas son menores de 13 años y, al ser no punibles, la investigación continuará mientras se evalúa la responsabilidad civil de los padres. Alarmantemente, se reveló que dos de las agresoras habían atacado previamente a la joven en la escuela, lo que resalta la necesidad de un enfoque integral para prevenir la violencia juvenil.
La investigación también se ampliará para incluir a la dueña del establecimiento, dado que los menores estaban solos y consumiendo alcohol sin supervisión. Este hecho plantea dudas sobre las responsabilidades de los espacios recreativos en la seguridad de los jóvenes.
La adolescente, quien no asiste a la escuela de forma presencial y recibe tareas en su hogar, está atravesando un momento difícil. Su representante legal anunció que formalizarán un pedido para continuar con la educación virtual, buscando garantizar su bienestar emocional y un entorno seguro para su desarrollo educativo.