Las recientes conversaciones entre Claudia Sheinbaum y el presidente Lula Da Silva han generado expectativas sobre los futuros movimientos políticos en América Latina, especialmente con las elecciones que se acercan en Colombia y Brasil. La Cancillería mexicana indica que Lula busca evitar la influencia de Donald Trump, quien tuvo un papel destacado en las campañas electorales de varios países en 2025.
La estrategia de Lula se centra en mantener la estabilidad en la región, evitando que Trump utilice sus plataformas para influir en los votantes, especialmente después de los recientes conflictos en Venezuela. El presidente brasileño ha tomado la delantera al ser el primero en comunicarse con Delcy Rodríguez y su ministro de Salud anunció un paquete de apoyo sanitario para el país vecino.
A pesar de su cercanía con Emmanuel Macron, Lula ha optado por no criticar abiertamente a Trump y ha eludido presiones para hacer reclamos sobre la democracia en Venezuela. Su enfoque parece estar dirigido a fortalecer su posición política ante las próximas elecciones en octubre.