El gobierno actual está implementando medidas que podrían afectar la cultura y el simbolismo político en el contexto del festival de doma y folklore. Estas acciones, que se desarrollan en un ambiente de confrontación cultural, apuntan a deslegitimar ciertas expresiones populares.
La situación se produce en un momento en que se intensifican los debates sobre la identidad y el legado político, lo que podría tener un impacto duradero en el futuro de las políticas culturales en el país.