El próximo año electoral presenta importantes desafíos para el Gobierno provincial, que se enfrenta a la necesidad de proteger su representación en la Cámara de Diputados. La aparición de un nuevo actor político en la región ha generado la necesidad de replantear estrategias para mantener su influencia.
Con la defensa de dos bancas en juego, el contexto político se torna más complejo y competitivo. La irrupción de este nuevo contendiente obliga a los actuales líderes a ser más estratégicos en sus enfoques y alianzas.