El miércoles próximo, el Senado argentino debatirá un importante proyecto de modernización laboral, impulsado por el oficialismo de La Libertad Avanza. Sin embargo, la aprobación de dos aspectos claves, el capítulo fiscal y los cambios en el sistema indemnizatorio, aún no cuenta con los votos necesarios. La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, convocó a la sesión para las 11, en un contexto marcado por tensiones sociales, ya que se realizarán marchas organizadas por sindicatos y movimientos de izquierda.
La propuesta incluye cambios significativos en las normativas laborales, como la eliminación de la ultraactividad, modificaciones en las vacaciones y el sistema de indemnizaciones. La Libertad Avanza cuenta actualmente con 20 votos y el apoyo de varios bloques, lo que podría permitir alcanzar alrededor de 40 votos si se suma una senadora más. En contraste, el interbloque peronista se opone con 25 votos, incluyendo 21 del bloque justicialista.
Un tema controversial en las negociaciones es la reducción del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas, que pasaría del 35% al 31,4%. Gobernadores de provincias dialoguistas expresan su preocupación por el impacto que esta medida tendría en el futuro, anticipando un posible déficit significativo para el año electoral de 2027. Además, el proyecto propone la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con un porcentaje de los aportes de los empresarios a ANSES.