BYD, el primer fabricante mundial de coches eléctricos, ha presentado su innovador programa de asistencia a la conducción conocido como 'God´s Eye', que busca convertirse en un sistema de conducción autónoma similar al de Tesla. Esta tecnología, que combina cámaras y radares, ha sido desarrollada por un equipo de 5.000 ingenieros y cuenta con una inversión de 12.196.613.000 euros, equivalente a 14,3 billones de dólares.
Desde su lanzamiento en 2024, más de 2,5 millones de vehículos de BYD han adoptado este sistema, generando más de 150 millones de kilómetros de datos de conducción asistida diariamente, lo que permite mejorar constantemente sus algoritmos. Aunque el sistema está presente en todos los modelos de la marca, las versiones más asequibles, como el BYD Dolphin Surf, cuentan con una versión menos completa en comparación con modelos premium como el Denza Z9 GT.
BYD se ha comprometido a garantizar la seguridad de sus usuarios, asumiendo la responsabilidad de cualquier daño que pueda surgir durante el uso de esta tecnología. La compañía confía en que los vehículos evolucionen de simples medios de transporte a “compañeros de vida”, reafirmando su liderazgo en el sector automotriz.