Desde su llegada a Argentina, Starlink ha emergido como una opción popular para quienes residen en áreas rurales o donde los servicios de fibra óptica y cable son limitados. Este servicio de Internet satelital, desarrollado por SpaceX, ofrece velocidades que oscilan entre 50 y 200 megabits por segundo, con la capacidad de alcanzar picos superiores, y presenta una latencia de entre 20 y 60 milisegundos.
El desempeño del servicio puede fluctuar dependiendo de la ubicación, la instalación de la antena y las condiciones climáticas. Para evaluar la calidad de la conexión, se recomienda usar la aplicación oficial de Starlink, que permite realizar pruebas de velocidad y detectar problemas en la red Wi-Fi del hogar. Los expertos sugieren realizar estas mediciones en diferentes horarios, especialmente durante las horas pico, para identificar posibles caídas de rendimiento.
Una correcta instalación de la antena es crucial. Se aconseja ubicarla en un lugar elevado y despejado, y utilizar conexión por cable Ethernet para garantizar estabilidad. Adicionalmente, se debe minimizar la cantidad de dispositivos conectados durante pruebas de velocidad y cuidar de la antena ante condiciones climáticas adversas, como lluvias intensas o nieve.