La construcción en madera en Argentina ha evolucionado, dejando atrás la imagen de cabañitas rústicas. El arquitecto Gonzalo Campos, del estudio B3 Hogar, señala que el sistema de wood frame se ha modernizado, integrando tecnología que lo hace atractivo en un contexto donde el costo energético y los plazos de obra son cada vez más críticos.
La reciente actualización del CIRSOC 601, que regula las estructuras de madera, ha permitido al sector trabajar con parámetros técnicos claros, facilitando la comparación con la construcción tradicional de ladrillo. Esto incluye aspectos como cargas, resistencia al fuego y durabilidad, lo que ha llevado a un crecimiento en la adopción de este tipo de edificaciones.
Según especialistas del INTI, las construcciones en wood frame pueden ofrecer coeficientes térmicos hasta cuatro veces superiores a los de las paredes húmedas convencionales. Esto se traduce en una disminución de la demanda de climatización y un ahorro energético significativo, que puede alcanzar el 50% en operación. Los tiempos de ejecución son también un factor clave, con plazos que oscilan entre 2 a 4 meses para viviendas y proyectos comerciales.