Las consolas portátiles, como la Steam Deck, han mejorado notablemente su tecnología, ofreciendo experiencias de juego impresionantes. Sin embargo, estas consolas todavía enfrentan desafíos en términos de rendimiento y duración de la batería.
A pesar de su avance, la competencia en el mercado sigue aumentando, lo que obliga a los fabricantes a innovar constantemente. Las expectativas de los usuarios son altas y buscan dispositivos que no solo sean potentes, sino también accesibles y duraderos.
El futuro de las consolas portátiles dependerá de cómo las empresas respondan a estas demandas y de su capacidad para adaptarse a un entorno en constante cambio.