La Columna de Marco Aurelio, ubicada en la plaza Colonna de Roma, es un monumento emblemático del Imperio romano tardío. Este destacado monumento, tallado en mármol blanco a finales del siglo II d.C., conmemora las victorias del emperador Marco Aurelio. A lo largo de los años, la columna ha sufrido los efectos del clima y la contaminación, lo que ha llevado a una acumulación significativa de suciedad.
Recientemente, un innovador proyecto de restauración ha permitido devolverle su esplendor original. Utilizando tecnología láser de alta precisión, los restauradores están limpiando la superficie del monumento sin dañar el mármol. La columna, que se alza a más de 30 metros de altura y está formada por 28 bloques de mármol de Carrara, presenta un friso helicoidal que narra las campañas militares de Marco Aurelio en el Danubio.
Inaugurada entre 180 y 193 d.C., la columna fue erigida como homenaje póstumo al emperador tras su muerte y su construcción se atribuye a su hijo, Cómodo. Originalmente, estaba coronada por una estatua de Marco Aurelio, que fue sustituida en el siglo XVI por una figura de San Pablo.