El Parque Nacional Talampaya, reconocido por sus imponentes formaciones rocosas y su rica historia arqueológica, se destaca como un atractivo turístico en La Rioja. Con una extensión de 215 mil hectáreas, este espacio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, gracias a su belleza natural y su relevancia cultural.
Entre sus características más notables se encuentra el Cañón de Talampaya, cuyas paredes verticales alcanzan hasta 150 metros de altura. Otras formaciones como El Monje, La Catedral y El Castillo evocan antiguas civilizaciones, ofreciendo un paisaje que recuerda a los primeros imperios de la humanidad.
Los visitantes pueden explorar el parque a través de excursiones en 4×4, trekking o en bicicleta, siendo el período óptimo para visitarlo de abril a octubre. Además, se han hallado petroglifos de más de 2.500 años, lo que resalta la importancia histórica del lugar, que fue habitado por los pueblos diaguitas y huarpes antes de la llegada de los europeos.