En la provincia de La Rioja se encuentra un destino turístico poco conocido, ideal para quienes buscan aventura y contacto directo con la naturaleza. Corona del Inca, el cráter de un antiguo volcán extinto, se ha transformado en una laguna de agua cristalina rodeada de imponentes montañas. Este lugar, situado a más de 5.500 metros sobre el nivel del mar, ofrece un paisaje envolvente que atrae a exploradores y amantes de la fotografía.
Acceder a este rincón remoto no es fácil, pero la dificultad se convierte en parte de la experiencia. Se requiere de vehículos adecuados y la compañía de guías experimentados debido a las condiciones climáticas extremas. La travesía hacia el cráter revela vistas espectaculares, incluyendo paisajes desérticos y glaciares que parecen de otro planeta.
La belleza de Corona del Inca radica en el contraste entre los tonos rojizos y marrones de las rocas volcánicas y el profundo azul de la laguna, creando un espectáculo visual inolvidable. Este destino es un recordatorio de la inmensidad y diversidad natural que presenta Argentina.