La Ruta Nacional 40, uno de los caminos más emblemáticos de Argentina, se convierte en una experiencia visual excepcional en su tramo noroeste. Este corredor escénico destaca por su valor geológico, histórico y turístico, atrayendo la atención de visitantes y locales.
El recorrido, rodeado de montañas, valles y quebradas, presenta un paisaje de notables contrastes y una biodiversidad rica, lo cual lo hace único en el país. Esta transformación del camino no solo resalta su belleza natural, sino que también promueve el turismo en la región.