La reciente declaración de «Emergencia Ígnea» por parte del Gobierno de Javier Milei ha generado una fuerte controversia debido a la falta de recursos reales para combatir los incendios que han arrasado más de 45.000 hectáreas de bosque nativo en la Patagonia. Este decreto ha sido calificado como una mera formalidad sin contenido operativo, mientras que la crisis ambiental se agrava.
Las organizaciones ambientales y sectores sociales han reaccionado convocando a una movilización bajo la consigna «Marchamos para exigir la emergencia ígnea real». La demanda no solo se centra en la declaración oficial, sino en la necesidad de financiamiento para equipamiento adecuado, como aviones hidrantes, y una mayor presencia federal en la lucha contra el fuego.
Los brigadistas, considerados héroes en esta lucha, enfrentan la situación con recursos limitados y salarios bajos, lo que aumenta la preocupación por la política ambiental del actual gobierno. La falta de nuevas partidas presupuestarias ha sido criticada, ya que se prioriza el «déficit cero» a costa de la biodiversidad y la vida de las comunidades afectadas.