Argentina, junto a Chile, Uruguay y Brasil, ha presentado una candidatura conjunta para organizar el Mundial de Rugby 2035. Este esfuerzo, liderado por Agustín Pichot, busca remediar la deuda histórica de Sudamérica con el torneo. Tras renunciar a la postulación para 2027 en favor de Australia, los países sudamericanos decidieron unirse ante las altas exigencias económicas que conlleva el evento.
Uno de los principales obstáculos es la celebración de la Copa de 2031 en Estados Unidos, lo que podría favorecer a naciones europeas que argumentarían la necesidad de rotar la sede del torneo. Sin embargo, World Rugby ha mostrado interés en conectar con nuevas audiencias, lo que podría beneficiar a la candidatura sudamericana.
El proceso de selección comenzará en el tercer trimestre del año, con la presentación de cuestionarios sobre infraestructura y viabilidad. Las visitas técnicas a las sedes potenciales se llevarán a cabo entre finales de 2026 y principios de 2027, y la decisión final sobre el anfitrión se espera para noviembre de 2027. La inversión necesaria para llevar a cabo el evento es considerable, con un antecedente de 1.800 millones de euros invertidos por Francia en 2023.