Los precios de los combustibles en la ciudad de La Rioja han vuelto a aumentar, generando preocupación entre los consumidores. La petrolera estatal YPF ha fijado el litro de Nafta Súper en 1835, mientras que Axion lo ha elevado a 1845. La opción más económica sigue siendo Refinor, que mantiene su precio en 1805.
Ante la constante escalada de precios, algunas estaciones de servicio han comenzado a implementar soluciones innovadoras, como carteles digitales, para facilitar la actualización de precios y minimizar costos. Esto se debe a que los ajustes se realizan casi semanalmente, complicando la situación para los consumidores que enfrentan una creciente incertidumbre económica.
La variabilidad en los precios no solo impacta a los usuarios individuales, sino que también afecta el transporte y la logística de productos básicos, generando un efecto dominó en la economía local. Los comerciantes y trabajadores del transporte son algunos de los más afectados por esta crisis. Aunque el Gobierno provincial está al tanto de la situación, hasta ahora no se han anunciado medidas concretas para estabilizar los precios.