La caída de ventas de vino en Argentina ha sido del 18%, según un informe de la CARPA. Este descenso significativo afecta a la producción vitivinícola y plantea preocupaciones sobre el futuro del sector.
Los productores enfrentan desafíos debido a diversas circunstancias, incluida la disminución en la demanda tanto a nivel nacional como internacional. La situación se torna crítica, y se espera que los productores de vino busquen estrategias para contrarrestar esta tendencia.
La CARPA también resalta la necesidad de implementar políticas que apoyen a la industria vitivinícola en este contexto adverso, con el fin de asegurar su sostenibilidad y crecimiento en el futuro cercano.