El sector lechero enfrenta una crisis debido a la debilidad de la demanda en el mercado interno y a la caída de los precios. Esta situación ha llevado a una concentración en la producción, donde los tambos pequeños y las pymes industriales se ven seriamente afectados.
La producción de leche aumenta, pero la rentabilidad de los pequeños productores se ve comprometida. La tendencia actual sugiere que, con el tiempo, podría haber una reducción en el número de tambos, lo que podría afectar la diversidad del sector y el empleo en las comunidades rurales.
Las dificultades que enfrentan estos pequeños productores resaltan la necesidad de medidas que fortalezcan su sostenibilidad y competitividad en el mercado.