La complementariedad entre Argentina y la Unión Europea se destaca por la similitud en las estructuras de importación y exportación de ambos bloques. Este vínculo se ha vuelto relevante en el contexto del acuerdo Mercosur-UE, donde se debate más sobre el rumbo estratégico que sobre la velocidad de implementación.
Las negociaciones han puesto de manifiesto la importancia de las relaciones comerciales, que podrían influir en varios sectores productivos del país. La adaptación a este acuerdo es crucial para maximizar los beneficios y mitigar posibles desafíos que puedan surgir a partir de su aplicación.