La cooperativa láctea SanCor enfrenta una crisis crítica que ha llevado a la Justicia a ordenar una intervención parcial de la empresa. Esta decisión responde a una situación financiera insostenible que ha dejado a muchos trabajadores sin salarios desde mediados de año, amenazando la continuidad de la marca. La medida fue solicitada por un grupo de acreedores y empleados que denunciaron la incapacidad de la dirección actual para manejar las cuentas de manera efectiva.
La intervención no implica la remoción completa de las autoridades, sino la designación de un interventor judicial que se encargará de supervisar las finanzas de la cooperativa, priorizando el pago de deudas laborales y previsionales. Desde junio de 2024, el conflicto ha escalado, con el gremio lechero ATILRA denunciando la falta de transparencia en la administración de los activos de la cooperativa. La deuda salarial es alarmante, con trabajadores que no reciben sus haberes regularmente, lo que ha provocado una drástica disminución en la producción.
En su mejor momento, SanCor procesaba millones de litros de leche diarios, pero actualmente su capacidad ha caído a mínimos históricos, afectando no solo a sus trabajadores, sino también a toda la cadena de proveedores y tamberos en el país. La misión del interventor incluirá el control de la venta de productos y el diseño de un plan de pagos urgente para restablecer la normalidad en la situación salarial.