El Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7 ha decretado la quiebra de Garbarino, una histórica cadena de electrodomésticos, ordenando su liquidación total. La decisión, firmada por el juez Fernando D’Alessandro y fechada el 4 de marzo, fue revelada recientemente. Este fallo se produce tras la incapacidad de la empresa para alcanzar un acuerdo de pago que le permitiera evitar la quiebra, luego de haber declarado concurso preventivo en 2021.
Con la declaración de quiebra, Garbarino pierde el control de sus bienes, que ahora estarán bajo la supervisión de una sindicatura designada por la Justicia. Además, se inhabilitó a su presidente, Carlos Rosales, y otros directivos para ejercer el comercio, prohibiéndoles salir del país hasta octubre de 2026, cuando se espera un informe de la sindicatura.
Los locales de Garbarino han sido clausurados, incluidas sus sucursales en Avenida Cabildo, calle Uruguay y Almagro, y se ha ordenado una inspección completa de estos. La quiebra no solo impacta a Garbarino, sino también a las empresas Tecnosur y Digital Fueguina, que tienen participación en la firma, lo que podría complicar aún más el panorama económico en el sector de electrodomésticos y tecnología.
Esta situación refleja las serias dificultades que enfrentan muchas empresas en Argentina, en un contexto marcado por la alta inflación y la disminución del consumo, generando incertidumbre entre trabajadores y proveedores.