La gestión del presidente Javier Milei ha logrado un superávit presupuestario en Argentina, un hecho inédito en más de catorce años. Esto se debe a una serie de medidas que incluyen recortes en el gasto público y la eliminación de subsidios, que han permitido al Gobierno cumplir con el principio del déficit cero.
A pesar del contexto económico complicado que heredó, con una inflación que superaba el 200%, la administración de Milei ha conseguido moderar la tasa de inflación, que ha disminuido notablemente. Esta contención es fundamental para restaurar la credibilidad económica y abrir posibilidades de inversión y competitividad.
Adicionalmente, la reactivación del sector privado se evidencia en el aumento de los salarios reales, según informes de consultoras locales. La liberalización parcial del control cambiario y los esfuerzos para dolarizar la economía son parte de los avances que buscan recuperar la confianza en los mercados.