El conflicto laboral en la actividad minera de Mazán se agrava, ya que trabajadores de la Compañía General de Minería denuncian la falta de pago de salarios desde noviembre. A pesar de que la producción sigue operando normalmente, diez empleados optaron por continuar trabajando, aunque acumulan una deuda salarial significativa y reciben solo 50 mil pesos por cada sábado laborado, una cifra que consideran insuficiente.
En contraste, quince trabajadores han decidido iniciar medidas de fuerza exigiendo el pago total de sus salarios, condiciones laborales dignas y el respeto a las normas de seguridad. Los empleados también alertan sobre la precarización laboral, ya que carecen de elementos de seguridad y son trasladados en la caja de un camión, lo que representa un riesgo inaceptable. Por su trabajo, que implica romper rocas, perciben apenas 300 mil pesos cada quincena, una cantidad que consideran indignante y muy por debajo de lo que merecen dado el alto riesgo de sus tareas.
Un corte total de la Ruta 60 se lleva a cabo en protesta por el incumplimiento salarial. Los representantes de la empresa, José Ignacio Campodónico y Pedro Alfonso Cadeo, han estado en contacto con los trabajadores, pero no han ofrecido soluciones al conflicto, mientras la compañía continúa extrayendo mineral diariamente, lo que aumenta la frustración entre el personal.