El Instituto Nacional de Vitivinicultura ha aprobado tres nuevas Indicaciones Geográficas (IG) en el vino argentino: Hilario, Sorocayense y Tamberías. Estas denominaciones se suman a la IG de Calingasta, un valle de la provincia de San Juan que alberga unas 208 hectáreas de viñedos, donde predominan las variedades tintas.
El valle, que se extiende entre la Precodillera y el Cordón Ansilta, es irrigado por el río Los Patos, lo que permite el cultivo de uvas como Criolla Chica, Torrontés Sanjuanino, Malbec y Bonarda. Bodegas destacadas en la región incluyen a Cara Sur, Bodega El Carmen y Los Dragones, entre otros productores.
Con la aprobación de estas nuevas IG, se busca proteger y distinguir los orígenes en las etiquetas de vino, garantizando la calidad y la autenticidad de los productos. En Argentina, para poder nombrar un origen en la etiqueta, este debe estar oficialmente declarado como IG, tal como ocurre con reconocidos lugares vitivinícolas como Luján de Cuyo y Cafayate.