El estadio Olímpico de Palpalá fue escenario de un emotivo concierto de Abel, donde el público, conformado por mujeres y niños, mostró su entusiasmo con vinchas y pulseras de colores. La organización del evento se destacó por su puntualidad, tanto en la apertura de puertas como en el show inicial, que estuvo a cargo de Joaquín Sosa, quien cautivó a los presentes con sus chaqueñadas.
Abel subió al escenario con gran energía, comenzando su presentación con “Crónica”, creando una conexión inmediata con los asistentes. Durante el espectáculo, que incluyó un repertorio variado de su carrera, el artista agradeció a sus seguidores por su apoyo tras varios años sin presentaciones en Jujuy. La noche estuvo llena de alegría, con palmas y bailes, mientras las imágenes del cantante se proyectaban en una pantalla trasera, aportando cercanía al show.
Un gesto solidario se destacó cuando uno de los organizadores permitió el ingreso de personas que esperaban afuera bajo la lluvia, acción muy valorada por los que estaban dentro del estadio. El cierre del concierto llegó con una versión rockera de “El alcatraz” y un rápido final con “Que me falte todo”, dejando a todos los presentes con ganas de más.