La industria petrolera de Venezuela enfrenta una crisis significativa, produciendo actualmente solo un tercio de lo que generaba hace 25 años. A pesar de contar con las reservas más grandes del mundo, las refinerías operan a una capacidad reducida debido a fallas persistentes.
El vicepresidente de Chemron, Mark Nelson, ha manifestado que su empresa podría incrementar la producción en un 50% en un plazo de dos años. Sin embargo, la petrolera estadounidense Exxon Mobil, que fue expropiada durante el gobierno de Hugo Chávez, señala que para considerar reinvertir en el país, es necesario que se realicen cambios significativos en el entorno político y económico.
Desde la llegada de Chávez al poder, la industria petrolera ha sido fundamental para financiar su proyecto socialista, incluyendo acuerdos de petrodiplomacia con aliados como Cuba. Esta situación ha transformado el petróleo en un elemento clave de la identidad venezolana.