A medida que Cuba enfrenta una crisis económica aguda, el 89% de las familias cubanas vive en pobreza extrema, con ingresos inferiores a US$1,90 diarios, según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos. La situación se ha agravado por la escasez de combustible y problemas en las centrales térmicas, muchas de las cuales tienen varias décadas en funcionamiento.
La presión de Estados Unidos sobre el petróleo venezolano ha afectado los envíos a Cuba, lo que ha incrementado la dificultad para afrontar la crisis energética. Mientras tanto, la presidenta de México ha ofrecido explicaciones sobre el envío de petróleo a la isla, pero estas han dejado más preguntas que respuestas.
A pesar de las promesas de recuperación del gobierno cubano, el sentimiento en las calles es de pesimismo y resignación, exacerbado por cortes eléctricos diarios que se han vuelto cada vez más prolongados.