Estados Unidos llevó a cabo una intervención militar en Venezuela el 3 de enero, provocando un fuerte debate internacional. La Casa Blanca ha declarado que el uso de fuerzas militares es una opción disponible para el presidente.
La situación ha generado críticas hacia la Unión Europea, que no logró cumplir con su compromiso de apoyar a Ucrania mediante el uso de activos rusos congelados. Un funcionario de la UE ha destacado la debilidad del bloque frente a la administración de Trump.
Mientras tanto, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se enfrenta a presiones de sus colegas europeos para mantener buenas relaciones con Estados Unidos en el contexto de Groenlandia.