La muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, a manos de un agente de ICE durante una operación contra la migración irregular en Mineápolis, ha generado una ola de protestas en la ciudad. Good, madre de tres hijos, fue abatida en un incidente que ha sido calificado como un "asesinato público".
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, criticó a las autoridades federales y exigió la retirada de los agentes de ICE de la localidad, señalando que la situación es "horrible de ver". Hasta el momento, la identidad del agente involucrado no ha sido revelada.
El suceso ha llevado a varios ciudadanos a acercarse al lugar para rendir homenaje a Good, dejando flores en su memoria. La comunidad se ha mostrado solidaria ante la tragedia y ha expresado su indignación por la violencia en operaciones de este tipo.