La situación en Irán sigue siendo tensa tras semanas de protestas antigubernamentales y una fuerte represión que ha dejado al menos 2.400 manifestantes muertos, según informes de un grupo de derechos humanos. Algunos ciudadanos se preparan para la posibilidad de una intervención por parte de Estados Unidos.
En las últimas 72 horas, varios Estados árabes han trabajado para disminuir las tensiones entre Washington y Teherán. Sin embargo, la Casa Blanca ha afirmado que no descarta ninguna opción y que habrá "graves consecuencias" si el régimen iraní continúa con su represión.
A pesar de que Teherán muestra señales de retorno a la normalidad, la situación sigue siendo delicada y se teme que la violencia persista si la respuesta del gobierno no cambia.