Desde el inicio de la represión en Irán el mes pasado, al menos 2.400 manifestantes han perdido la vida, según un grupo de derechos humanos con sede en EE.UU.. A medida que las tensiones aumentan, el presidente Donald Trump afirmó que Irán "no tiene planes de ejecuciones", en medio de preocupaciones por el destino de un manifestante antigubernamental detenido.
En respuesta a la situación, parte del personal estadounidense ha sido instado a abandonar una base militar en Qatar como "medida de precaución". La represión y el corte de internet continúan en el país, lo que genera inquietudes sobre la seguridad de los ciudadanos y la libertad de expresión.