La Chaya es reconocida como una tradición que trasciende las fronteras de Chilecito y La Rioja, según el historiador Roberto Rojo. Este evento cultural tiene raíces profundas en la historia de la región, representando una herencia ancestral que se celebra con fervor.
Rojo enfatiza la importancia de esta festividad, que no solo es un reflejo de la identidad local, sino que también invita a la comunidad a participar y celebrar. La Chaya se ha convertido en un símbolo de unidad y continuidad cultural, uniendo a diversas generaciones en su conmemoración.
A medida que la celebración se aproxima, se espera un aumento en la participación de los vecinos, lo que subraya la relevancia de este evento en la vida social de la región. La Chaya, por lo tanto, no es solo un festival, sino un vínculo con el pasado y una oportunidad para fortalecer la comunidad.