La derogación de la norma del INV que regulaba la fiscalización de la uva y el vino en origen ha generado preocupación en el sector vitivinícola de La Rioja. Productores y autoridades locales temen que esta decisión afecte la calidad y la trazabilidad de los productos.
La normativa derogada era fundamental para garantizar estándares en la producción, lo que podría llevar a una disminución en la confianza de los consumidores. A medida que se discuten las implicancias de esta medida, los vínculos entre productores y organismos reguladores se vuelven más cruciales para mantener la integridad de la industria.
Los actores del sector vitivinícola están buscando alternativas para asegurar que la calidad de sus productos no se vea comprometida. La Casa de Gobierno y diferentes asociaciones de productores están considerando posibles acciones para abordar esta situación.