Durante la celebración del Tinkunaco en La Rioja, un grupo de cantores llevó a cabo una emotiva manifestación de fe en honor a San Nicolás, San Francisco y el Niño Alcalde. La ceremonia se llenó de cantos y el sonido de tambores, acompañando a los peregrinos que se dirigían al templo para rendir homenaje a las imágenes sagradas.
Artistas populares de la Diócesis de La Rioja se unieron para marchar desde San Francisco hasta el Tinkunaco, terminando su recorrido en la Catedral. Un miembro del grupo comentó sobre la convocatoria del Niño, destacando que su repertorio incluía villancicos y canciones relacionadas con el nacimiento.
La celebración no solo tiene un significado religioso, sino que también simboliza la resistencia y la unión de los pueblos originarios y la comunidad actual, especialmente en torno a la defensa de los recursos naturales, como el agua. Los tambores, presentes en todas las manifestaciones del pueblo, son vistos como un medio para expresar emociones y unir voces en torno a la fe.
Además, esta festividad conmemora los 50 años de los beatos mártires y el aniversario del fallecimiento del obispo Monseñor Angelelli, momentos que la comunidad recuerda con respeto y solemnidad.