La investigación sobre un supuesto caso de posesión espiritual en La Rioja ha concluido sin evidencias que sugieran la intervención de un médico. Las autoridades locales han desmentido los rumores que circulaban en torno a este incidente, aclarando que no se registraron tratamientos médicos relacionados con el caso.
La policía y los funcionarios de salud se han visto involucrados en la aclaración de los hechos, asegurando que no hay pruebas que respalden las afirmaciones de un diagnóstico médico relacionado con la situación reportada. Este desenlace busca tranquilizar a la comunidad y evitar la difusión de información errónea.