La aparición de baches y hundimientos en las calles recientemente reasfaltadas del microcentro de La Rioja ha generado preocupación entre los vecinos y comerciantes. El concejal Guillermo Benzo calificó esta situación de “colapso”, señalando que los problemas en la infraestructura se presentaron a solo meses de finalizadas las obras. La fragilidad de los trabajos ejecutados por las empresas contratistas ha desatado alarmas en la comunidad, que esperaba soluciones duraderas.
Benzo denunció la falta de supervisión adecuada sobre las firmas responsables de las obras, lo que ha llevado a un deterioro prematuro. En este contexto, hizo un llamado a revisar la responsabilidad de las empresas para evitar el desperdicio de recursos públicos. Según el edil, es fundamental garantizar que los materiales y la ejecución técnica cumplan con los estándares básicos.
El reclamo de la comunidad se centra en la necesidad de que las obras de reasfaltado tengan una vida útil prolongada. La situación actual, con calzadas intransitables, pone en riesgo la seguridad de los transeúntes y plantea un debate sobre la auditoría de la obra pública en la capital. La ciudadanía exige respuestas inmediatas y soluciones efectivas que aseguren la integridad de las calles.